martes, 2 de septiembre de 2008

MAUS = creatividad publicitaria

Cuñi-lectura me trajo hace unos pocos días un cómic de Art Spiegelman: MAUS.

Me llama mucho la atención la II Guerra Mundial, con lo cual me entusiasmó la idea de leerlo desde el principio. Cuñi-información me comentó que era el único cómic en la historia que había recibido un premio Pulitzer en 1992 en honor a su excelencia. También recibió una beca de la Fundación Guggenheim y dió lugar a una exposición en el Museo de Arte Moderno de Nueva York. ¡Vaya! Me entraron muchísimas más ganas de leerlo! Pero para remantar hubo un último estimulante: reseña de Umberco Eco, el cual no sólo ha escrito El nombre de la Rosa, sino que es uno de los semióticos más importantes!
Bién, por fin nos ponemos a leer. Desde el principio pensé que iba a ser un cómic importante para mí, más que nada, porque haber leído el único cómic ganador de un Pulitzer es cultura general, incrementa tu creatividad y te aporta ventaja competitiva en este mundo de la publicidad (los publicitarios tenemos que saber de todo un poco!).

Lo acabo de terminar, y no me queda más remedio que hablar sobre él. Buscando en Internet he encontrado páginas muy buenas acerca de él, así que a ellas os remito al final de este post porque dudo que yo mejore lo existente :P
En lo que yo me quiero centrar sobre todo es en la manera del autor de hacer algo diferente y original. Continuamente, en Publicidad los profesionales se atormentan porque tienen que crear algo nuevo, porque tienen que llamar la atención, porque deben ir contracorriente a pesar de que el anunciante se niegue y en muchas ocasiones le corte las alas. Art Spiegelman le echó valor y consiguió "otra cosa" que nadie supo como calificar, lo que le llevó a ser premiado como excelente con el Pulitzer.

Recuerdo cuando fuimos a la Sra. Rushmore y el director de arte que nos atendió nos dijo: "lo que las agencias de publicidad buscan en sus creativos es algo diferente, es algo que nunca hayas visto de manera que cuando lo observas no sabes decir si es bueno o malo porque no lo sabes. Eso es lo que buscamos".
Creo que Art conseguiría el puesto en la agencia :P

¿Ratones? ¿Por qué emplea ratones en lugar de personas? Es sólo una metáfora: los judíos son las ratas del mundo, que con atrapadas por los gatos (los alemanes aparecen representados por gatos). Los polacos no son malos, pero tampoco son buenos, con lo cual aparecen como unos cerdos. Cuando los americanos salvan a los judíos y aterrorizan a los alemanos, aparecen representados por perros sonrientes (el mejor amigo del hombre, el que atemoriza al gato). Vaya, es todo una forma de llegar mejor al público y con pocas palabras, son mensajes implícitos en las imágenes. De hecho, un cómic es la forma más comercial de escribir un libro.

Puede haber momentos en los que dudes cuánto tiene de realidad y cuánto de ficción esta biografía. Para combatir este problema el autor hace lo siguiente: te cuela dos fotos de los personajes principales, es decir, sus padres. De esta manera el lector se está identificando con los personajes porque estás viendo rostros humanos de aquella época.

Otro detalles es que en muchas ocasiones caes en la tentación de creer que la madre de Art es Ana Frank. Se llama Anja, pero en muchas ocasiones aparece escrito como Anna. En el cómic hablan constantemente de los diarios que escribió durante los años de guerra y nunca desvelan su apellido. Obviamente no es Ana Frank por cuestiones de edad, pero se consigue mantener cierta incertidumbre hacia ese respecto que favorece el prestarle atención a la lectura.

En definitiva, BRAVO por este medio de comunicación tan bien empleado por Spiegelman, y por todos esos recursos gráficos. No perdáis la oportunidad de leerlo y verlo.


  • Biografía del autor, interesante, aunque gran parte de lo que aparece en Wikipedia procede del contenido del propio MAUS.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me alegro que te haya gustado y me alegro que lo compartas con la gente para que puedan saber, y si quieren, disfrutar de él.
Creo que hemos leido algo más que un libro. Nos encontramos con un pedacito de historia, envuelta en un papel de regalo transparente con florecitas superpuestas. Un lijero toque de fragancia y maquillaje. Es la cruda realidad vivida, presentada en comic.
Como dijo un profesor mío de historia: "La historia no está para estudiarla, sino para aprender de ella."

Heva dijo...

Pobrecito tu profe de historia, no sabe que es imposible que los humanos nos fijemos en los errores históricos para no volver a cometerlos.
Justo hoy empieza un experimento en el que científicos de todo el mundo se van a liar a hacer chocar protones a la velocidad de la luz. Miedito me da, al final acabamos como cuando Hyrosima: todos chamuscaos.